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27 mar 2011
Sometimes
A veces la felicidad no es fiesta y drogas. Ni miles de ceros en el crédito. Ni siquiera oír como se murmura tu nombre en las calles. Ni palmadas en la espalda ni personas coreando tus frases. Ni siquiera un batido de chocolate. A veces no es más que un beso a oscuras bajo las sábanas.
21 mar 2011
Poesía de guerra
Poesía de guerra es la tercera referencia en solitario y la segunda de larga duración del MC Virus de la Torre Crew.
LA MIERDA MÁS HARDCORE DESDE LOS JONAS BROTHERS
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AMOR Y CENIZAS
17 mar 2011
Axiomas
Hay quien opina que el amor verdadero es solo el primero, y que el resto no son más que axiomas de este. Meros remplazos, meras copias. Guiñoles si lo preferís, creados para enmascarar a alguien dentro de otro alguien y así jamás echarle de menos. Otros dicen que no es tanto así como que ese amor, esa sensación intangible la proyectamos sobre diferentes personas, pero sigue siendo la misma. Por lo tanto habría que pensar que solo cuando nace, con aquella persona que nos lo hace sentir por primera vez, es real. Y sí, es muy poético y muy bonito pero a mí me da pena. ¿Y si esa gente realmente no puede sentir más amor que el primero? ¿Y si solo se pueden enamorar una vez? Pues que putada. Y jamás superarlo. Yo, no soy de esos. A mi me gustaría enamorarme 52 veces al año. Cada semana de una mujer distinta. Y no tiene nada que ver con el sexo. Sexo me gustaría tener 365 días al año con 365 mujeres distintas. No. Hablo de amor real. 52 enamoramientos seguidos, sin dar tiempo ni a respirar. Cortarte una oreja el martes por amor y el lunes pensar que qué tonto fuiste, que debiste habérsela regalado a otra y pedirle que te la devuelva. Que nunca falte mujer a la que querer.
14 mar 2011
Show Must Go On
Ella se ha ido. Ella se ha ido y esta vez es cierto que es para siempre. Ella se ha ido y yo paso las noches bebiendo ron y llorando entre las piernas de alguna que otra groupie. Ya ni siquiera me la saco de la cabeza cuando estoy follando con otras. Ya no. Pero, el show debe continuar.
Salir el jueves de madrugada para llegar viernes por la mañana. Entrar al hotel. Comprobar que todo es una mierda y no han traído la mitad de cosas que pedimos. Rueda de prensa. Entrevista en perioquiducho de barrio. Ensayo. Comprobar que la mitad del equipo funciona mal o no funciona directamente. Solucionarlo. Ensayo. Comprobar que el técnico de sonido tiene la capacidad auditiva de una mierda. Drogas. Alcohol. Cena. Concierto. Drogas Alcohol. Dormir 4 horas en el hotel. Salir sábado por la mañana. Llegar sábado a medio día. Comer. Rueda de prensa. Entrevista en radio. Rafa va al hotel porque yo ni tengo tiempo. Ensayo. Comprobar que el técnico de iluminación quiere que muera deshidratado. Entrar a camerinos. Dormir en el sofá. Ver entrar a Enrique. Decirle que no puedo más. Que ni de coña puedo estar dos horas en el escenario. Necesito dormir. Enrique me da medio gramo de cocaína. Le digo que necesito dormir no cocaína. Me espeta que ya dormiré el lunes. Le digo que lo dudo porque martes tenemos que estar en la Fnac de Albacete. Me planta una raya delante. A ver quién es el guapo que dice que no teniendo que estar en cuarenta minutos dándolo todo ante un par de centenar de desconocidos. El show debe continuar.
Ella se ha ido. Y esta vez es cierto que es para siempre. Se ha hartado de no verme nunca. De mis cambios de humor. De mis escarceos con las drogas. De mis giras. De mis canciones. De pensar en todas esas putas que quieren un poco de lo que tengo en la entrepierna porque simplemente les gusta como escribo. Se ha hartado de escuchar que eso no significa nada y de que solo me importa ella. Ella se ha ido y yo miro fijamente el cuchillo. Pero lo aparto a un lado, el show debe continuar.
Me dijo: “Estás falto de amor”. Pero ella también me ha acabado dando de lado. Y ya no queda nada. Nada salvo el show. Así que agarro el micrófono y me dispongo a dar el concierto. A echarme cubatas por encima y dar patadas al escenario. A gritar al público. Y quizás a echar un polvo, fumarme un porro o una plata, lo que se ponga por delante y dormir con la esperanza de que no me despierte de madrugada para ir a yo que sé que puta mierda de ciudad. Pero no va a ser así. Porque el show debe continuar.
7 mar 2011
Princesa de barrio
El tacón de aguja se queda enganchado en uno de los muchos baldosines rotos de la acera de la calle y casi caigo al suelo tambaleando. Son las seis de la mañana y me voy a casa. Estoy un poco harta de toda esta mierda. Mis amigas siguen en la discoteca pero yo voy a casa a dormir. Para estar a quince de agosto y para estar viendo el sol salir prácticamente hace un frío de narices. Tengo los pezones duros como diamante. Atravieso la Renault y sigo andando haciendo caso omiso de los comentarios a mi paso. Ya no puede una ni pasear tranquila. Todos esos ciclados de mierda no entienden que no podrían darme con el rabo un tercio de lo que me transmite mi novio con una mirada de reojo. Escupo al suelo e intento seguir andando con dignidad. O con toda la dignidad que puede andar una con media botella de ron en el cuerpo más dos cubatas de la consumición. Paso de todos ellos. Ya estoy lejos de toda esa mierda. Sé que lo he dicho muchas veces pero ahora me lo juro. No vuelvo a salir sin una navaja en el bolso. Y la próxima vez que un baboso de mierda me ofrezca medio gramo por chuparle la polla le corto los cojones. Así fijo que aprende a respetar a las mujeres. Estos no saben con quién se las gastan.
27 feb 2011
MadFuriousKid
Preguntan si es posible escribir en paz y yo respondo que si sería posible no hacerlo. Nunca fui poeta, es cierto, y si decidí fingir serlo fue por amor. Pero no a algo terrenal. Algo mucho más profundo e impío. Soy de esos que escucha voces tormentosas por las noches. Y no fumo. Pero bebo, como, siento, rio, escribo. Y os jodéis. Como el viento y el verano. Si yo flu lo tu conlu. Y sigo tocando los huevos y sintiéndolo en el estómago. Sigo partiéndome el culo en el banco de un parque, sigo pegando patadas a todo cuando voy borracho y sigo gritándoos a la cara en vuestro espejo lo que sois justo antes de que os acostéis a dormir. Mordiéndome hasta los dientes. Con las pelotas hinchadas de echarle dos. Y comiendo fresa-dulcepica de sus labios.
21 feb 2011
Bendecida 2
Los huecos de mis huesos
voy a rellenar
con tus besos
Las heridas de mi alma
voy a tapar
con tu salvia
Arrancar tus pulmones
y poner los míos en su lugar
Arrancarme la aorta
y coserla en tu cuello
Para respirar dentro de ti
Para latir dentro de ti
Besarte un ojo
Morderte una oreja
Lamerte el ombligo
Voy a encerrar mi corazón entre tus huesos.
14 feb 2011
La culpa es de Hollywood
La repetitiva música seguía sonando. Tomás volvía de pelearse con el DJ. Estaba cobrando una puta mierda pero pon a un idiota en una cabina y dale un par de cascos y se creerá David Guetta. Vamos que no conocer a Angerfist. Menudo idiota, seguro que era el sobrino de alguien, o peor, se estaba follando a la sobrina de alguien. Rechazó la decimoquinta pastilla de la noche. Las drogas eran como las promociones de los operadores telefónicos. Estaban por todas partes y cada una prometía ser mejor que la anterior pero al final todas decepcionaban. Sí, algunas estaban bien pero ninguna era la puta hostia. La culpa era del cine, la música y la literatura. La tendencia a exagerar que tienen los artistas. Prometen un flash en tu cerebro, un fogonazo y acaba siendo una bombilla de 60W. Como el éxtasis. “La droga del amor” no era más que “la droga del sexo”. Tomás no necesitaba gastarse 5 € la dosis en nada que le pusiese cachondo, eso podía hacerlo él solito. Estaba un poco asqueado así que decidió irse a la puerta a echar un cigarrillo.
La repetitiva música seguía sonando. Marta volvió a rechazar al decimoquinto idiota de la noche. Ahora sabía lo que debía sentir un perro en la perrera. Por lo menos no era un perro. Es decir, nadie preguntaba al pobre perro si le parecía bien su dueño. Ella al menos podía elegir con quién irse a casa esa noche. Los penes eran como los anuncios de coches. Todos prometían ser mejor que el anterior y acababan siendo un orgasmo decente en la parte trasera de un coche, un beso de buenas noches y un móvil que no suena. La culpa era del cine, la música y la literatura. Prometían el amor como una sensación que te arranca el alma y te hace gritar y acababa siendo un cosquilleo en el estómago. Como la marihuana. Pasó su época de fumar casi todos los días en la universidad. Pero Marta no necesitaba gastarse 5 € el gramo en quedarse aplanada en el sofá. Una sesión de gimnasio conseguía lo mismo. O un buen polvo. De todas formas no necesitaba a un maromo de metro ochenta y gafas de sol para satisfacerse, eso podía hacerlo ella solita. Estaba un poco harta de las miradas a sus tetas así que decidió irse a la puerta a fumar.
La chica le pidió fuego. Le gustó. Tenía unos ojos penetrantes y un escote aún más profundo. Tomás apostaba a que era lo más profundo que tenía. Pensó en preguntarle por el último libro que había leído pero llevaba dos semanas sin echar un polvo y le gustaría hacerlo esa noche así que prefirió hablarle de música. La chica tampoco tenía puta la idea pero Tomás fingió escuchar y asintió con la cabeza mientras pensaba en aquella frase. La chica le preguntó si le apetecía una raya y en realidad a Tomás no le apetecía nada. Seguro que la chica tenía cocaína de 40 % de pureza. De la que luego te hace levantarte con ganas de ahorcarte en el lavabo. Pero le mintió y le dijo que sí. Al fin y al cabo en eso se basan las relaciones humanas; en mentir y en ceder a favor del otro para conseguir algo a cambio. Eyacular entre ese buen par de tetas le parecía una buena razón para mentir esa noche así que asintió pensando en el daño que hacían Hollywood, Bécquer y Joy Division.
El chico era guapo. No al estilo usual. Pero tenía algo que le atraía. Su manera de hablar, haciendo muchos gestos con las manos. Y su mirada. La miraba pero Marta notaba que miraba a través de ella. Harto de ese ritual de discoteca. Y allí estaba, hablando con aquella rubia con pinta de chuparla por medio gramo sin siquiera plantearse cuestiones éticas. Pensó en interceder en la conversación y preguntarle al tío por Thomas Mann, seguro que eso haría que le diese la patada en el culo a la rubia. Sí, podían pasar toda la noche hablando, luego ir a su casa y conocerse mejor. Quizás era él a quién estaba buscando. O quizás no pero en cualquier caso Marta estaba harta de dormir sola y esa noche se iba a ir acompañada a casa. Vaya que sí. El chico guapo se marchó con la rubia tonta y Marta se quedó mirando. “Bah” pensó. Arrojó el cigarrillo que ya le quemaba los dedos y entró a la discoteca dispuesta a dejarse invitar a un cubata por el tipo más fuerte que viese pensando en el daño que hacían Hollywood, Benedetti y Joaquín Sabina.
13 feb 2011
Oda al zurridor
El zurridor latiguero le llamaban
calma traía al alma
y llamas a la cama
de una rusa, su única amada
A veces se le veía con un vasco al lado
duro como la coraza de un armiño
que como hermano le cogió cariño
a pesar de que opinaba de Kurt cosas como sobrevalorado
Fuente Librilla se llamaba su pueblo
allí iban todos en mula
pero todos en una, como en Fuenteovejuna
pero aún así él era un maestro en el uso del vocablo
Se traía cierto aire a Pete Doherty
con su semblante era the best cual Ramón García
con él uno se sorprendía todos los días
y se reía más que con Alex o’ Dogherty
Es por eso que cantamos con fervor su canción
y yo, como humilde seguidor sigo sus pasos
y en los bares se oye el estruendo de los vasos
al brindar y gritar: ¡¡VIVA, VIVA EL ZURRIDOR!!
Y si no os gusta...me la coméis.
calma traía al alma
y llamas a la cama
de una rusa, su única amada
A veces se le veía con un vasco al lado
duro como la coraza de un armiño
que como hermano le cogió cariño
a pesar de que opinaba de Kurt cosas como sobrevalorado
Fuente Librilla se llamaba su pueblo
allí iban todos en mula
pero todos en una, como en Fuenteovejuna
pero aún así él era un maestro en el uso del vocablo
Se traía cierto aire a Pete Doherty
con su semblante era the best cual Ramón García
con él uno se sorprendía todos los días
y se reía más que con Alex o’ Dogherty
Es por eso que cantamos con fervor su canción
y yo, como humilde seguidor sigo sus pasos
y en los bares se oye el estruendo de los vasos
al brindar y gritar: ¡¡VIVA, VIVA EL ZURRIDOR!!
Y si no os gusta...me la coméis.
3 feb 2011
Jekyll&Hyde
Y claro que hay inconvenientes coño. Todo tiene sus inconvenientes. Por ejemplo esos momentos en que tienes que sacudir la cabeza bien fuerte, parpadear unas cuantas veces, mirarte fijamente a los ojos y pensar: "Joder, sigue siendo real". O martirizarme pensando que llevo tanto tiempo buscando la mitad de lo que tu me das en cosas diez veces más peligrosas, cuatro veces más mortales y el doble de caras.
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