Menú
9 ene 2010
"Esto no te pasaría..." (2) {Víctor}
Bosteza mientras se mira al espejo al salir de la ducha. Se viste rápidamente, sin apenas mirar la ropa que minutos antes sacó del armario. Silba con fuerza una canción que escuchó alguna vez en la radio. Cuando vuelve a mirarse al espejo suspira. Tiene que hacer algo con ese pelo. No sabe qué. Pero algo. Peinarlo es imposible, demasiado largo y alborotado, tiene un remolino justo en medio de la coronilla que siempre le impidió peinarse con el pelo corto y engominado como los demás chicos, cuando iba al instituto. Al final decide ponerse un gorro de lana negro. Al fin y al cabo es quince de enero. Se mira ante el espejo y se lo quita. No le convence. Sólo le despeinaría más y al quitarselo al entrar en un sitio cerrado lo tendría peor. "Bah, a tomar por culo" piensa. Y decide que saldrá sin peinar. Nunca fue alguien muy preocupado por su aspecto físico. En gran parte porque no poseía un atractivo físico notable. Este no era despreciable, estaba latiente en algún lugar de su interior que no se podía identificar. Por ello no se privaba de ligar de cuando en cuando. Era simpático, encantador y sabía hablar a las mujeres. Lo último, aunque parece una estupidez, no lo es. Había visto a amigos suyos que acudían con frecuencia al gimnasio y presumían de tener buen cuerpo quedarse en blanco ante unos ojos marrones demasiado ingeniosos. Él siempre tenía una respuesta encantadora que soltar con una sonrisa. Además de unos ojos azules, que, a ser sinceros, le facilitaban mucho el trabajo. Por ello él no era demasiado de ligar en discotecas, en las que apenas se puede hablar, si no de barra de bar. Un viejo lobo solitario al acecho con un ron en la mano. Además las chicas que solían ir a las discotecas no le atraían. Vestían...pues sí. Sin reparos. Vestían como putas. Y él no lo entendía. Se ponía en su lugar, y él se sentiría humillado al saber solo que esta ligando por que está enseñando carne. O que los chicos le miraban solo a las tetas. En gran parte esto se debía al hecho de que su madre era prostituta. O fue. Él ya no sabe nada de ella. Y tampoco quiere. Conforme fue creciendo, con él creció el desprecio y el rechazo a su madre. De pequeño le daba pena ver salir a su madre así por la puerta. Con sus tacones, su minifalda y su escote descomunal. Por eso no entendía que chicas normales vistiesen así. Y por eso no le atraían. Por alguna especie de trauma. Se puso el chaquetón y salió de casa silbando otra canción diferente.
7 ene 2010
"Esto no te pasaría..."

Se viste lentamente ante el espejo. Con aquellas palabras resonando aún en su cabeza. "Esto no te pasaría si no visitieses como una puta". Elige cuidadosamente qué ponerse. Guantes de lana marrón. Botas, pero sin tacón. Sin larga cremallera. Apenas le llegan más allá de la espinilla. Jersey de cuello vuelto. De color azul apagado. Vaqueros oscuros, nada ajustados. Y un largo anorak marrón en el que poder meter las manos en sus amplios bolsillos mientras anda con la cabeza gacha mirando al suelo, contando sus pasos y respirando hondo. Se contempla ante el espejo. "Si no visitieses como una puta..." Se estremece de arriba a abajo y tiene que agarrarse al lavabo. Cuando pasa el temblor abre el cajón con miedo y saca el rimel. Lo sostiene ante sus ojos como si fuera una cápsula de veneno. Al fin logra dominar el terror que se ha apoderado de su mano derecha al ver el maquillaje y consigue ponerse algo de rímel y sombra mientras las pálabras siguen sonando una y otra vez en su cabeza. "Esto no te pasaría si no visitieses como una puta". Se pone su gorrito de lana marrón y se contempla al espejo. No está tan mal. Tiene un toque chic. Y discreto. Decide que se va a planchar el pelo, aunque sea un poco, tampoco lo necesita demasiado. Tarda veinte minutos y satisfecha se contempla ante el espejo. De repente grita, furiosa. Una vez ella fue libre y feliz maldita sea, una vez ella...no,no,no. Sale rapidamente del cuarto de baño camino a su amplio armario murmurando una y otra vez: "No,no,no...". No podía dejar que un suceso así le estropease la vida. Por traumático y violento que hubiese sido, y que de hecho, fue. No podía permitir que un enfermo retorcido fuese más fuerte que ella. Que cambiase su modo de vestir, o de caminar, de vivir maldita sea...No,no,no podía permitirlo. Ella era fuerte, ella... Llega al armario dandole vueltas a la idea, con decisión, lo abre y empieza a apartar ropa. Al fondo encuentra sus botas altas de cuero y su minifalda negra de PVC. Está dispuesta a ponersela ahora mismo, aunque solo sea para salir un rato, a tomar café. Cuando lacoje siente unas manos deslizandose de sus pechos a su entrepierna y una erección pegada a su trasero. Nota el aliento de alguien en la nuca. Alguien que le susurra: "Esto no te pasaría si no visitieses como una puta". Se dobla por el dolor y deja caer la minifalda mientras cae lentamente al suelo, sollozando primero, a lágrima viva después. Pasa así un buen rato. Enciende un cigarrillo y se contempla ante el espejo de su habitación (le había costado todo un mes y medio volver a destapar el espejo. Poder volver a mirarse en el espejo todos los días). Que pinta más patética tiene. Fumando un cigarrillo sentada de cualquier manera en el suelo, con una pierna hacia delante y la otra doblada bajo su culo, agarrada a la mesilla con la mano izquierda y con el rímel corriendo por sus mejillas. Por fin el llanto cesa y se limpia las lágrimas con el dorso de la mano. Sorbe fuertemente por la nariz y suelta una risilla al mirarse de nuevo al espejo. Que pintas. Apaga el cigarrillo sobre el cenicero de la mesilla y se pone de pie con decisión. Vuelve al cuarto de baño a empuñar el rímel. Veinte minutos después la puerta de casa se cierra tras ella y echa a andar. Sigue los consejos de su terapeuta y cuenta los pasos que da. Respirando hondo. Es la cuarta vez que Laura sale a la calle sola a algo que no sean sus sesiones desde que la violaran hace tres meses. Lleva las manos metidas en el anorak largo y marrón. En la mano derecha, cerrada con fuerza, lleva una navaja.
1 ene 2010
+ Fracasados
Me levanté a mitad de la tesis sobre la alegoría y corrí hacia el lavabo. Allí, mientras orinaba, pensaba en qué demonios me había arrastrado hasta allí. La curiosidad. La asesina de gatos. Y yo estaba a punto de sumarme a sus víctimas. Que les jodan. ¿Qué mierda hacía yo allí? Rodeado de payasos y fracasados. Sentí ganas de fumar marihuana, o tomarme un buen par de chorros de mi archiconocido JB. Pero hacía una semana y media que no fumaba y el alcohol de un tiempo a esta parte me hacía vomitar. Malditas pastillas. Aunque al fin y al cabo vomitar no era tan malo. Y tampoco había dejado de beber por ello. Cerré los ojos e imaginé que me meaba en "Los pilares de la tierra" o "En la sombra del viento" o cualquier otra puta novela de las paredes más allá se mencionaban. Me imaginé meando en la boca de Shakespeare. Que le jodan a Shakespeare. Lo único bueno que ha escrito es "Hamlet". Mee en "El lobo estepario". En Góngora. En "El perfume". En "La colmena". En Lorca. Y el chorro se acabó cuando aún me faltaban millones de cosas sobre las que quería mearme en el mundo. Perez-Reverte, Bukowski y Quevedo bebían cerveza y aplaudían a mis espaldas. Joder...¿qué demonios hacía yo en un puto taller de literatura? Ahí estaba, rodeado de idiotas que traían sus relatos o sus poemas para leerlos en público y comentaban el último libro que había leido. Rodeado de putos idiotas bohemios. O que así se creían. Modernitos. Desde la primera frase de la reunión supe que debía haberme levantado y marcharme. "Hagamos que Sangonera entre en la historia". Que les follen. Sangonera podía arder junto con todos ellos. Suspiré y volví a la reunión. Pensando que no podía irme sin más. Cuando volví habían dado paso al turno de lectura. Una chica de treinta años estaba poniendose en pie.
-Llegas a tiempo de escuchar a Marta-me dijo el presidente-Es la mejor poeta de todos los que estamos aquí
Ella se sonrojó e hizo un ademán con la mano. Como diciendo que no era verdad. Según tenía entendido el presidente era un poeta. Había publicado un par de cosas incluso. Y ahí estaba. La chica comenzó a hablar. A mitad del poema me perdí. Polladas. Otra idiota hablando de la luna. Recordé aquellas líneas mías que tanta gracia habían hecho a David. Y su sorpresa por verlas publicadas en el libro.
La luna es prostituta.
La luna es una sucia ramera que se alquila a cualquier poeta de mierda que se cree inspirado al contemplarla en su magnitud.
Nadie entiende a la luna.
Pero todos escriben sobre ella.
Pero ninguno la entiende.
La luna solo es una puta barata.
Quizás si estuviera aquí sentado entendería las líneas. Todo el mundo aplaudió y ella se sentó. Yo no aplaudí. El poeta "de verdad" se dió cuenta.
-¿No te ha gustado?-preguntó
Todo el mundo me miró. Pensé en qué contestar. Podría preguntarle si no creía que ya se había escrito suficiente de la luna. Pensé en preguntarle el significado de alguno de sus versos. Significado que seguro que ni ella conocía. Pensé en decirles mil cosas. Pero no tuve ganas. Me levanté y dije:
-Lo siento-dije-Creo que este no es lugar para mí.
Mientras me daba la vuelta el presidente me preguntó:
-¿Porqué?
-Solo sois otros putos fracasados e infelices más.
Y así, entre los gritos de indignación y de furia salí por la puerta. Como echaba de menos esa sensación. Los gritos de indignación, la rabia...eran mil veces superiores que cualquier aplauso o halago. Mientras me llevaba un cigarrillo medio doblado a los labios sonreí y pensé: "Puede que sí me emborrache esta noche" Y encaminé mis pasos al bar donde mi gente esperaba.
Volverás cuando estés limpia
y yo no te haga falta...
Gritaré, lleno de orgullo,
tu nombre en el andén
-Llegas a tiempo de escuchar a Marta-me dijo el presidente-Es la mejor poeta de todos los que estamos aquí
Ella se sonrojó e hizo un ademán con la mano. Como diciendo que no era verdad. Según tenía entendido el presidente era un poeta. Había publicado un par de cosas incluso. Y ahí estaba. La chica comenzó a hablar. A mitad del poema me perdí. Polladas. Otra idiota hablando de la luna. Recordé aquellas líneas mías que tanta gracia habían hecho a David. Y su sorpresa por verlas publicadas en el libro.
La luna es prostituta.
La luna es una sucia ramera que se alquila a cualquier poeta de mierda que se cree inspirado al contemplarla en su magnitud.
Nadie entiende a la luna.
Pero todos escriben sobre ella.
Pero ninguno la entiende.
La luna solo es una puta barata.
Quizás si estuviera aquí sentado entendería las líneas. Todo el mundo aplaudió y ella se sentó. Yo no aplaudí. El poeta "de verdad" se dió cuenta.
-¿No te ha gustado?-preguntó
Todo el mundo me miró. Pensé en qué contestar. Podría preguntarle si no creía que ya se había escrito suficiente de la luna. Pensé en preguntarle el significado de alguno de sus versos. Significado que seguro que ni ella conocía. Pensé en decirles mil cosas. Pero no tuve ganas. Me levanté y dije:
-Lo siento-dije-Creo que este no es lugar para mí.
Mientras me daba la vuelta el presidente me preguntó:
-¿Porqué?
-Solo sois otros putos fracasados e infelices más.
Y así, entre los gritos de indignación y de furia salí por la puerta. Como echaba de menos esa sensación. Los gritos de indignación, la rabia...eran mil veces superiores que cualquier aplauso o halago. Mientras me llevaba un cigarrillo medio doblado a los labios sonreí y pensé: "Puede que sí me emborrache esta noche" Y encaminé mis pasos al bar donde mi gente esperaba.
Volverás cuando estés limpia
y yo no te haga falta...
Gritaré, lleno de orgullo,
tu nombre en el andén
27 dic 2009
Un día más (I)

Un día más, Fernando espera en la parada del autobus a su compañero, que como de costumbre llega tarde. Está fumando un cigarrillo mientras ojea el periódico del día anterior que alguien arrojó a una papelera. Política. Por todas partes lee lo mismo. Política. Fernando se desentiende de la política. A Fernando hace tiempo que lo único que le importa es el estado de las cuerdas de su guitarra y su cuaderno de componer. Fernando nunca ha salido de su país. Opina que el mundo entero es igual. ¿Para qué salir de su ciudad? En todas partes hay la misma mierda, solo que pintada de otro color. O eso dice Fernando. Arroja el periódico a un lado y tira el cigarrillo al suelo. Suspira mientras mira el reloj y enciende su mp3. Quique Gonzalez le canta al oído. Ojalá algún día él mismo, inspirado, escribiese una canción así. Fernando solo tiene veinte años (casi veintiuno) pero se siente como si tuviese cincuenta. Fernando está cansado de esperar ese acontecimiento importante que algún día pasará. Que algún día dará sentido a su vida. Fernando odia dormir sobrio. Le cuesta dormir sobrio. Fernando se cansó de fingir que consideraba importante tener estudios y abandonó Filologia Hispanica hace unos cuantos meses. Ahora es un largo y aburrido y caluroso verano más. Y encima está en paro. Cuando se mudó a la ciudad con casi dieciocho años buscó un trabajo de camarero. A los seis meses tuvo incluso un contrato. Era bueno. Charlaba con la clientela y nunca tardaba más de media hora en almorzar, aunque tuviese que tirar el porro del almuerzo a la mitad. Ahora, casi cuatro años más tarde estaba en paro. Pero al menos cobraba el paro. Aunque no fuese demasiado. Además Fernando no tendría reparos en aceptar cualquier trabajo que le ofreciese el INEM. Aunque las cosas no estaban precisamente para ofrecer trabajos. Por las mañanas toca en la estación. Al principio lo hizo por las pelas. Ahora lo hacía por si alguien lo escuchaba. Fernando había dado unos cuantos conciertos en algunos pubs de los alrededores. La gente le palmeó la espalda. Un tipo le invitó a un chupito. Una chica le sonrío mientras escuchaba atentamente "La ventanita de su cuarto". Dejó de sonreirle cuando escuchó "Aún". Fernando ni siquiera sabía que día era. Otro largo día más de ese largo verano. Quique Gonzalez dío paso a Nick Cave quién le dío una paliza de órdago. Y justo cuando divagaba sobre las ventajas e inconvenientes de experimentar con la heroína buscando inspiración el autobus paró delante de él y su amigo se apeó.
23 dic 2009
News
Os informo de que he creado un nuevo blog. El enfoque del nuevo blog va a ser mucho más personal. Serán mis vivencias, desvaríos etílicos, tesis o hipotesis, frustraciones...etc. Este blog seguirá funcionando como siempre. Solo con relatos cortos. A ver cuanto me dura este capricho:
http://madfuriouskid.blogspot.com/
http://madfuriouskid.blogspot.com/
http://madfuriouskid.blogspot.com/
http://madfuriouskid.blogspot.com/
http://madfuriouskid.blogspot.com/
http://madfuriouskid.blogspot.com/
20 dic 2009
Cold cold december

Heme aquí de nuevo. Una vez más. La estrella negra. Promesa de futuro con las letras. Soy promesa desde que nací. No soy hechos. Pero a nadie le importan mis problemas, y si le importan este no es el lugar más indicado para leerlos. Bien sabéis los cuatro o cinco que me leeis que jamás escribo sobre cosas personales. Me parece poco ético, poco profesional. Pero hoy estoy enfadado. He llegado a casa y estoy enfadado. Quizás porque estoy sobrio. Pero estoy enfadado, hasta las letras se han prostituido. Mis amadas letras, mis amados libros, siguen el mismo camino que mi amada música. La exhibición en prostibulos. Hoy en día todos escriben. El que más o el que menos se planta ante su ordenador y suelta sus putos problemas, como si a alguien le importasen. Hoy todo el que escribe ya es escritor. Se empeñan. Hasta la saciedad se empeñan esos malditos hijos de perra en mancillar lo único que me quedaba. Mis amadas letras. Dan cursos. Oh sí. Lo juro. Ello ha sido el motivo de que me siente aquí ahora. DAN CURSOS PARA "APRENDER" A ESCRIBIR. Casi oigo a Quevedo revolverse en su tumba. Y a la calavera aún en descomposición de Bukowski reirse en su ataud, con los jirones de carne a punto de desprender de su mandibula temblando, la poca carne que le quede. Casi le oigo reirse, con esa risa que no quiere decir más que un escueto: "Te lo dije". Hoy día, todo puto adolescente con problemas emocionales y carencias afectivas se planta ante su ordenador y escribe cosas que nadie comprende. "La insolita decadencia de su virtud aún en flor". "Rueda,rueda,rueda, mi alma rueda por las escaleras". Y demás gilipolleces. Les odio. Odio a aquellos que por usar vocabulario arcaico creen que están escribiendo. Que saben escribir. Odio aquellos que construyen frases sin sentido para que los demás las lean y piensen sobre lo profundo que debe ser el/la tipejo/a en cuestión. ¿Qué habrá querido decir? Yo te daré una pista. NADA. No tienen nada que decir. Nada que contar. Solo hablan. No tienen una idea profunda, una historia que debería ser contada. Y vagabundean entre el limbo de lo filosófico y lo estúpido. Odio a quienes emplean dos caras de folio para describir un beso. SÉ como es un beso. Odio a quienes me describen cada escenario hasta el más ínfimo detalle. Me importa una polla el color de las cortinas de la habitación del protagonista. Dentro de dos páginas ni siquiera lo recordaré. ¿Qué le pasa a tu protagonista? ¿La han abandonado? Oh, que lástima. ¿Y a quién no, genio? Odio a quienes escriben "poesía" con verso libre y estructura libre, solo por el hecho de que se creen profundos. Quevedo malditos hijos de puta, ¡Quevedo, he dicho!. Tratad de hacer lo mismo. Odio a quienes publican sus estúpidas declaraciones de amor en cualquier blog. Odio a quienes cuentan sus malditas penas en sus textos. Odio a quienes escriben sobre crítica social para luego sentarse a no hacer nada sin intentar cambiar las cosas. Odio a quién cree que las cosas pueden cambiar algún día. Odio a quienes me tienen lástima porque estoy "desperdiciando mi potencial". Odio, odio y odio. OS ODIO.
Y sobre todo, sobre todo odio ir sobrio.
{7/12/09}
Las palabras son pájaros de barro. Si vuelan muy cerca del sol, se secan. Y caen y se destrozan en miles de pequeños fragmentos.
En mi cabeza hablo con muchas voces pero nunca es con la mía. La mía me recuerda a la escarcha. Me recuerda a alguien sacando paladas de la nieve.
Dejé de sacar filo a mi hoja cuando comprendí que una espada mellada hace más daño. Una espada bien afilada demuestra compasión. Algo que ni quiero ni necesito.
Siempre nos quedará París, y el espectáculo de verlo arder. De ver la capital del glamour reducida a poco más que cenizas.
Siempre nos quedarán las cenizas amada mía, incluso con el fuego apagado. Siempre nos quedarán las cenizas. En una urna de cerámica. En la leja más alta de mi corazón. Las cenizas de nuestro amor. Las cenizas de lo que fuimos.
Arde París, arde Roma arde, arde Londres. ¡Arded, malditas seais! Hasta que de vuestra belleza solo queden despojos.
Hoy me apetece destruir algo bello. Algo terriblemente bello. Alguna obra de arte. O transformar cualquier diva en una chica vulgar más. Pero en lugar de ello volveré a anestesiarme. Sí, es probable que vuelva a anestesiarme para dormir. Es probable que vuelva a intentar calmar la sed. Pero sé que jamás calmará. Pero la vida sigue y esta es la verdad absoluta.
No, falso. La única verdad absoluta es que todo es mentira, sobre todo la propia verdad absoluta.
Yo no soy un adicto, Hache. Digo que soy un adicto para escandalizar a los pacatos, pero no es verdad. Me apasionan las drogas, he probado todas las que he podido conseguir. ¡Coño! Me fui a México nada más que para conocer el peyote; pero nunca lo he hecho para buscar el placer o para ser feliz o para no afrontar la vida. Las drogas son maravillosas porque te abren la mente, te hacen comprobar que la verdad no existe, que todo es relativo. La droga te da otra visión, otra dimensión, te hace ver que nada es lo que parece, que nada es. La única realidad es tu realidad y será lo que tú seas capaz de ver
Negrita extraída de: Martín Hache
¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS HIJOS DE PUTA!!! :D
15 dic 2009
Nostalgia
-Hace demasiado que no sales-dijo sentandose al borde del sofá
-Demasiado es una palabra demasiado relativa ¿no crees?-contestó él marcando la página del libro
-En cualquier caso-dijo él cogiendo una cerveza de la mesa-Deberías venir esta noche
-No me apetece-contestó encendiendo un cigarrillo
-Vamos-dijo-Habrá alcohol, chicas, música...¿qué más quieres?
-Esas cosas ya no me llenan
-¿Ah,no?
-¿A tí sí?-dijo él mirandolo por primera vez-¿Salir los jueves por la noche, beber hasta reventar, echar un polvo con una chica que ni conoces ni quieres conocer y el viernes por la mañana volver a levantarte con la misma vida?
-Ojalá echara un polvo todos los fines de semana
-Ya, bueno. Esta bien por desahogarse. Pero solo es otra experiencia vacía más.
-Antes todo eso te encantaba-dijo él-En los buenos tiempos. Ahora ya no vas ni a clase
-No pueden enseñarme nada-y dando una palmada a "Así habló Zaratustra" añadió-Ellos sí
-Antes todo iba tan bien...-dijo el otro mirando el techo-Antes si sabiamos montarnoslo
-Sí...-dijo él sonriendo-Los viejos tiempos si que molaban
-¿Lo echas de menos? A la gente, el ambiente y todo eso-dijo él
-Para nada
-Pero si acabas de decir...
-Echo de menos a mi yo de aquellos tiempos
Y es que teniendo libros, folios en blanco, comida, cine y drogas...¿Quién desea tener también personas?
-Demasiado es una palabra demasiado relativa ¿no crees?-contestó él marcando la página del libro
-En cualquier caso-dijo él cogiendo una cerveza de la mesa-Deberías venir esta noche
-No me apetece-contestó encendiendo un cigarrillo
-Vamos-dijo-Habrá alcohol, chicas, música...¿qué más quieres?
-Esas cosas ya no me llenan
-¿Ah,no?
-¿A tí sí?-dijo él mirandolo por primera vez-¿Salir los jueves por la noche, beber hasta reventar, echar un polvo con una chica que ni conoces ni quieres conocer y el viernes por la mañana volver a levantarte con la misma vida?
-Ojalá echara un polvo todos los fines de semana
-Ya, bueno. Esta bien por desahogarse. Pero solo es otra experiencia vacía más.
-Antes todo eso te encantaba-dijo él-En los buenos tiempos. Ahora ya no vas ni a clase
-No pueden enseñarme nada-y dando una palmada a "Así habló Zaratustra" añadió-Ellos sí
-Antes todo iba tan bien...-dijo el otro mirando el techo-Antes si sabiamos montarnoslo
-Sí...-dijo él sonriendo-Los viejos tiempos si que molaban
-¿Lo echas de menos? A la gente, el ambiente y todo eso-dijo él
-Para nada
-Pero si acabas de decir...
-Echo de menos a mi yo de aquellos tiempos
Y es que teniendo libros, folios en blanco, comida, cine y drogas...¿Quién desea tener también personas?
12 dic 2009
Sed

Todos los domingos a la mañana es la misma historia. La resaca se plantea todas las preguntas que la ebriedad no se atreve a formular. ¿Quién soy? ¿Qué demonios estoy haciendo con mi vida? La vida es una obra del teatro del absurdo. Una comedia. Un chiste. Un chiste que aún no logro comprender. Lunes a Viernes: Instituto. Sábado: Borrachera. Domingo: Resaca. Y así semana tras semana y mes tras mes mi vida pasa a toda velocidad ante mis ojos, como si fuese la vida de un desconocido y yo no tuviese porque hacerle caso. Como un tren, sin que yo tenga el valor de decidirme a qué vagón saltar. Entre delirios etílicos y preguntas sin respuesta satisfactoria. Y aqyí estoy. Llorando mis penas a un folio. Soy aquel en quien nadie creía y en quien ahora todos creen. Y ni eso calma mi sed. ¿Acaso he nacido condenado a pasar sed toda la vida? ¿A sentir que me falta algo y no encontrarlo jamás? Miro a la gente por encima del hombro y todo lo que me cuentan me parece trivial, aburrido y absurdo. Me siento como el maestro Zen que ha alcanzado la respuesta suprema y ahora todo lo demás le parece un sin sentido. Solo que yo no soy un maestro Zen. Y lo que he averiguado no es alentador: No hay respuesta suprema. Sola la misma pregunta flotando en el aire generación tras generación. El mismo sin sentido. Ójala pudiera creer en Dios e imponerle un sentido a este caos. Pero no puedo, no soy tan tonto. Por ello miro con ojos vacios a un mundo vacio. ¿Y el final? No hay final maldita sea, estoy harto de repetirlo.
Solo sé que todo lo que sé no vale de nada. Y que me muero de sed y trato de paliarla con alcohol cada madrugada.
Pero no sirve...perdí lo que se supone imperdible y ahora estoy roto
9 dic 2009
Los fracasados pt.III

-¿Nunca has pensado en que te gustaría ser como ellos?-preguntó el Loco señalando hacia un grupo de chicos vestidos con ropa cara que pasaron frente a nosotros
-Antes muerto Loco-dije
-Sí, pero ponte en su piel,pero no con tu cerebro como haces ahora, si no con su cerebro. ¿A que aspiran?
-Un coche grande, una casa grande, una esposa guapa...-dije
-Exacto, buscarán un buen trabajo y conseguiran una esposa y ¡caput! vida solucionada. Se dejarán arrastrar por la marea del convencionalismo y la vida programada. Casarse, trabajar, tener hijos...toda esa puta mierda. Y joder, serán felices así. El día que se compren un Mercedes será de los más felices de su vida. ¡Y solo es un maldito coche! ¡Una puta cosa con ruedas! ¿Y crees que les importa?
-No, claro que no. No saben pensar por sí mismos. ¿Cuantos libros crees que han leido en los últimos dos años? Ninguno joder, es la clase de gente que pagan 6 eurazos por tragar bazofia como "Dos rubias de pelo en pecho" o "Transporter". ¿Crees que entienden del nivel filosofico del que estas hablando? No, no saben lo que es el cinismo, o el hedonismo, o el nihilismo. No mierda, claro que no lo saben
-Exacto, es la clase de gente que se gasta 30 euros en unos putos calzoncillos solo porque un marica que ni conocen ni conocerán ha escrito su nombre en ellos, para que así una rubia descerebrada que solo aspira a casarse con alguien que le pueda pagar un aumento de pechos le coma la polla. ¡Y serán felices así coño!-dijo Juan golpeando su rodilla con el puño una y otra vez. Yo le dí un profundo trago a la cerveza-No se preocupan por nada de lo que nos preocupamos nosotros, no aspiran a nada de lo que aspiramos nosotros
Y de repente. Brilló en mi cabeza. La pregunta. Solo apareció. Me golpeó con toda su fuerza. Fue la primera vez que apareció. No entiendo el porqué. Es una pregunta que debía haber formulado hace mucho.
-¿Y a que aspiramos nosotros?-le pregunté
Juan me miró a los ojos, y bajó la vista. Agarró la cerveza y le dió un trago, se limpió con el dorso de la mano y dijo
-No lo sé-dijo mirando al suelo-Pero desde luego no quiero eso
6 dic 2009
Que se joda la luna
Deberías escribir ¿Un relato corto? Que le jodan a la luna. Abro los ojos para ver y estoy ciego. Abro los ojos y voy ciego.
Punzadas destrozando mi cuerpo. Y trozos sanguinolentos de este por todo el suelo.
Mis tripas rujen y se retuercen de dolor. Recordando que están vivas. Y soñando con morir de nuevo. Deberías escribir dice una voz en mi cabeza. ¿Que tal un relato corto?
La luna me sigue mirando fijamente. Será puta. Le mascullo. Me enfado. Extiendo los brazos. Ojalá pudiera agarrarla. Y una vez en mis manos, hacerla pedazos. Y luego enseñarles los pedazos a todas las mujeres que amé, amo y amaré y una a una decirles:
"Mira, conseguí bajar la luna" Pero no para ellas. No la pondré a sus pies. Solo dejaré caer los pedazos. Y alguien los barrerá.
DEBES-ESCRIBIR. Maldita voz de mi cabeza. ¿Y mis musas? Las invoco. Pero no me escuchan.
Mis musas me han dejado solo. Como todos. No importa. Furioso me contemplo ante el espejo y sonrío. No las necesito.
Seré-mi-propia musa. Que le jodan a la luna. No la necesito.
Y lo peor, lo peor de todo, es que pase lo que pase, sufras lo que sufras, mañana despertarás y ahí estará el sol. Ese maldito sol. Recordandote que el mundo gira. Que la vida sigue con o sin tí. La vida es un tren de carga que se va a toda hostia delante de tus ojos. Puedes subirte, puedes no hacerlo. Solo tienes que comparar los inconvenientes con las ventajas. Elegir la vida. O elegir otra cosa. Sin razones. Solo eres un tarado. No necesitas razones. Pero, elijas lo que elijas, el puto sol saldrá mañana, eso tenlo claro.
Llegaré al cuarto día, gemía,
pero lo peor, señor,
es que llegará, es que llegará,
y que a ese día le sucederá
otro día más,
y otro día más,
y otro día más,
y otro más,
y uno más,
y otro más,
y uno más,
y otro más,
y otro más,
y a ese día le sucederá
OTRO DÍA MÁS
y otro día más,
y otro día más,
y otro más,
y uno más,
y otro más,
y uno más,
y uno más,
y otro más,
y a ese día le sucederá
otro día más,
y otro día más,
y otro día más,
y otro más,
y uno más,
y otro más,
y uno más,
y uno más,
y otro más,
y otro más,
y otro más,
y otro más,
y uno más,
y otro día más....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)