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25 dic. 2015

198: La capitalización del cambio.















¡Compren la revolución! ¡¡Compren, compren!! ¡A un módico precio!

Que el capitalismo siempre encuentra la forma de absorberlo todo, como un agujero negro que se expande y se expande, no es precisamente una tesis que se acabe de confirmar. Desde las camisetas del Che a los recopilatorios de fanzines pseudo-anarcas que se editan en un gran libro con páginas muy chulas y se venden a 20 pavos. Por eso, cuando hace un tiempecito descubrí la marca de ropa 198, no me escandalicé demasiado. Al fin y al cabo es la misma mierda de siempre, pero para otra “clase social”. Tampoco me sorprendió ver meses más tarde que tenían algo que ver con los polémicos Chikos del Maíz (de los que no me cansaré de repetir que jamás he visto en una rave del Viña, por mucho que digan) porque ellos mismos hundieron su propio discurso hace demasiado. Pasar de criticar temas como “botines” o decir literalmente en tono crítica a otros raperos: “¿Habláis contra el capitalismo en canciones con sudaderas de 20 talegos?” y que luego venga el Nega a presumir de gafas habla por sí solo.

O esa manía de situarse en corrientes feministas para luego vacilar en sus temas de que se la chupan en el baño, o hablar de su polla. O cómo cuando Nega hizo una canción en apoyo a las trabajadoras sexuales a cambio de una cena con una compañera de La Tuerka. ¿Que poco patriarcal eso, eh? La pelea con Ciniko...en fin, todos sabemos ya de qué palo van y muchos seguimos disfrutando de sus conciertos sin que nos importe. Al fin y al cabo yo no me voy de festival a sentirme un revolucionario, precisamente. Pero no me quiero cebar con ellos porque ya les dieron un buen repaso en este artículo de Demokrazia Zero.

Lo que me ha sorprendido (bueno, tampoco tanto) ha sido ver a gente de Podemos lucir con orgullo la ropa de 198. La ropa, para quien no la haya visto, es fea, clasista y carísima. Son polos tipo Tommy Hilfiger con un romano dibujado en el pecho. La misma mierda de siempre, pero con otro collar. La casta de la izquierda, que también existe, vendiendo su modelo para sustituir al de derechas, cuando ambos no son si no lo mismo. El Madrid y el Barça. Lo más indignante del tema es cómo venden su ropa en la web:

“198 es una marca de ropa con significado. Es una marca de ropa de todos aquellos que saben que el cambio es necesario y pelean con alegría por ello. Entre las muchas cosas que reivindica esta marca están la Educación universal, laica y gratuita, el derecho a una vivienda digna, sanidad gratuita y universal, y la libertad de expresión".

Que alguien me explique como una marca “reivindica” la educación universal y el derecho a una vivienda digna. ¿Escribiendo cuatro líneas de mierda en la web de la home? Se auto-denominan una marca con conciencia social, pero ellos mismos admiten que no fabrican sus prendas en España. Pero qué pollas. Hay que ser subnormal para comprarse una mierda hortera y pagar 30 euros por ella y creerse que está uno apoyando la revolución.

La propia marca vende exclusividad e identidad, como el resto de marcas pijas del mundo. Compra 198, los tuyos te reconocerán por la calle. Compra 198, será tu seña de identidad. Compra 198, clama en tu ropa lo que piensas. Compra. Compra. ¡¡COMPRA!! ¡¡Compren la revolución a un módico precio!!

Bendito capitalismo, que acabas transformándolo todo en una broma grotesca de la que nadie tiene cojones a reírse.

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