
Se abalanzó sobre ella, cubriendo su rostro con sus besos para que no pudiese dislumbrar su destino. Las llamas se propagaban a su alrededor por toda la casa, arrasando con todo cuanto mordían. Cuando las llamas se abalanzaron sobre ellos apenas las notaron. Eran frío hielo comparado a ellos mismos, apenas les quemaron. Se despojaron de la ropa y la arrojaron al fuego, que ardiese por siempre, ellos nunca la volverían a necesitar. Cuando las llamas lamían sus cuerpos, sus gritos de dolor se entremezclaron con sus gritos de placer. El mundo giraba a su alrededor, pero no importaba, en aquellos instantes ellos eran el mundo, y era este quien giraba en torno a ellos. El infierno que se había propagado rápidamente en torno a ellos no importaba. O al menos a ellos no les importaba. Iban a morir, eso era obvio, pero no les importaba. Un escape de gas, un cigarrillo mal apagado...no importaba. Lo único que sabían es que la casa estaba en llamas. Y ellos se dejaban consumir. Lo que no habían logrado de ninguna otra forma lo lograría el fuego. Serían uno solo. No importaba que el viento los arrastrase donde sus antojos llevasen, serían una sola ceniza. Un solo cuerpo. Un solo ente. Ellos solo ardían en paz, como si ahí fuera nada más existiese.
Pd: Perdonad las faltas de ortografía pero voy algo ebrio. Aprovecho para anunciar que este es mi último fin de semana de beber alcohol ya que empiezo a tomar medicación fuerte. Espero que mi inspiración no se evapore :)





